"The Big Shave", 1969.
La primera película de un incipiente creador, Martin Scorsese.
La coordinación de música y planos confluyen con una dura crítica difícil de interpretar a la guerra de Vietnam. América se está matando pero insiste en enviar a jóvenes al frente.
sábado, 31 de marzo de 2012
viernes, 30 de marzo de 2012
Entrevista a Rubén
¿Cuánto tiempo te llevó aprender a enseñar cuando fuiste entrenador? Niños de 10-13 años.
No mucho, Los niños eran dóciles. El primer año quedamos últimos y el tercero, mi último año, nos disputamos el liderato. El problema eran los padres….
Dices que tuviste problemas con los padres ¿Qué pasó?
No eran problemas, es que eran unos vagos, a los niños les gustaba jugar, lo importante para ellos era jugar, íbamos primeros. Empezaron a faltar niños por culpa de los padres. Un padre en especial, su hijo era bueno, se creía que su hijo era mejor. El padre le decía cosas al niño a espaldas de mí y se comportaba en el campo de la forma que su padre le había dicho. Era frustrante.
¿Qué aprendiste?
Que me gustan los niños, los niños molan. También cogí soltura a la hora de desenvolverme.
Dices qué te gustan los niños, ¿te parecen más receptivos?
Mucho más, lo son.
A nivel profesional ¿qué experiencias obtuviste tras trabajar en La 8 Zamora?
No he tenido la posibilidad de poner en práctica lo aprendido, pero si que he aprendido a manejarla con soltura.
¿Y a nivel personal? Trato con la gente, actores, productores otros realizadores.
Conocí a gente muy interesante, muchos músicos, políticos que detrás de las cámaras son gente completamente distinta. Aprendí con las manifestaciones del 15 M, entrabas en la plaza y te empezaban insultar, sin entender por qué.
Has empezado a escribir libros siendo tan joven, lo que dice mucho de tu iniciativa creativa, pero nunca has logrado terminarlos…¿De qué trataban tus historias? ¿El protagonista era un especie de alter ego tuyo?
Casi siempre, mis historias siempre eran muy románticas, en el sentido pastel. A veces empezaba en ese sentido y acaban transformándose en polvos y sexo desenfrenado.
¿Por qué crees que no los has acabado?
Creo que voy a terminarlas tarde o temprano, normalmente es por falta de objetivos claros. Sólo escribía porque me molaba, el hecho era que si no había motivación al escribir, no escribía.
¿En qué sentido fue beneficioso repetir cuarto de ESO?
En todos, profesional y personal. Si no hubiese repetido seguramente no estaría aquí. A nivel personal pasaron cosas. Había gente muy interesante. Una de las pasteladas que escribía tenía que ver con una chica que conocí en cuarto de ESO con la que estuve y ahora es mi mejor amiga.
¿Cuál fue tu mayor frustración al trabajar en el museo etnográfico?
La gente era muy sosa. El museo etnográfico es un edificio mítico de Zamora. El primer día me lo presentaron como una gran familia, lo que no me dijeron es que era una familia de pedantes. Salía amargado del trabajo. Un horror.
Libros…
Los Pilares de la Tierra de Kent Follet, me impresionó mucho porque es muy explícito. Su forma de escribir y las historias que cuenta. Me encanta, me lo he leído dos veces.
Me gusta mucho Albert Espinosa, es un guionista, actor, escritor,… la primera película suya que vi fui planta cuarta, donde hay gente que ve problemas el ve soluciones, tiene un libro que se llama el mundo amarillo, cuenta que tenía cáncer de pequeño, ahora le falta una pierna, medio pulmón y medio hígado. Mucha gente le decía que escribiera un libro de autoayuda para superar el cáncer, sin embargó escribió mundo amarillo que era un libro de autoayuda para todo el mundo basándose en su experiencia de cáncer.
Cine…
Kill Bill. Con trece años y me tuve que salí del cine, aparecieron unos dibujos manga y me tuve que salir, no se por qué.
¿La has vuelto a ver?
No, Aunque sería un buen experimento volver a verla…
Una canción
Me gusta mucho Sabina, me gustan las letras sobre todo, por eso no me gusta demasiado la música en inglés. Aunque también odio el rap…
jueves, 29 de marzo de 2012
Respondiendo a Rubén...
Extraído del blog de Rubén, http://estamalmuymal.blogspot.com.es/
He quedado con Andrés Naudín. Hace días, en el encuentro previo a la entrevista Andrés y yo pactamos cinco temas alrededor de los que debía tratar. Pero cinco hitos en tu vida, tengas sólo 22 años o tengas ya 22 años, es una elección difícil. Entendiendo como hitos hechos que marcan una mentalidad, Andrés eligió los siguientes.
En primer lugar, la música. Un disco en especial: This is the modern world del grupo de los 70 The Jam. Con quince años, Andrés escuchaba punk por influencia de su hermano y un día llegó a sus manos, y oídos, ese disco.
¿Pero qué tenía este disco que fuese tan especial? Según Andrés “tenían algo que no tenían el resto de grupos punkde los 70 ya que algunos tocaban mal... ¡y aposta! Pero estos eran más melódicos y no necesitaban vaqueros desgastados, ni camisetas rotas, ni pelos de punta... Iban bien vestidos y peinados... y eso no era la moda, ahí estaba la rebeldía”. ¿Será por esto que Andrés lleva zapatos?
Quise ahondar más en su opinión acerca de este disco y cuando le pregunté si había alguna canción en concreto que fuera especial me bombardeó con distintos títulos, “This is the modern world... O London girl... O In the midnght hour...”.
Pero el punk es un estilo muy definido... ¿Escucha Andrés otro tipo de música? “Sí, escucho de todo, con el tiempo se amplían horizontes. Desde el punk hasta el hammond jazz... Me gusta mucho el soul, el rhytm and blues, elrock... Pero la música actual no me agrada mucho, no se apreciar lo electrónico... no es que le reste valor, es como el flamenco que en general gusta pero que yo no lo sé apreciar”.
Música primero y ahora, literatura. Un verano, On the road de Jack Kerouac, marcó a un Andrés de 18 años... “Me gustó por como trataba a unas personas realmente asociales en la sociedad americana de los años 40. Me gusta el valor heroico dado a ese grupo de gente, homosexuales, comunistas... Me gusta como se trata al antihéroe”.
Servidor se informó sobre el libro en cuestión y encontré que jazz, poesía y drogas eran las principales influencias de esa obra... ¿Cuánto tenía esto que ver en el hecho de que a Andrés le gustara tanto? “Todo eso son elementos de personas antisociales. La parte del jazz era de locos, en el libro se puede leer ¡Pipipiiii popopooo! Como si el autor intentara reproducir las melodías”. En cuanto al tema de las drogas Andrés aclara: “Era más una cuestión del autor que estaba drogado mientras escribía la obra. En realidad el libro no hace una mención exagerada a la droga, salvo en una parte en la que un loco que tiene un arsenal de armas es adicto a la heroína...”
Sinceramente, me ha convencido para leer el libro, se le ve un tipo con buen gusto, me pregunto que otros libros son de su agrado... “El guardián entre el centeno de J. D. Salinger, o En el dique seco de Augusten Burroughs o Yonkide William Burroughs...”
El tercer hito de la vida de Andrés que le ha dejado marca fue un breve saludo y una firma en un ticket de la compra... ¿Quién? Robert Evans. “Estaba en una casa rural en Francia, en Deauville y Trouville, y se celebraba un festival de cine. Me acuerdo de Matt Dillon saliendo del hotel con las pintas del típico humorista... Pero bueno yo andaba por allí con un boli y con un ticket de la compra que me había dado mi madre y en el festival entregaron un premio honorífico a Robert Evans. Al acabar Robert Evans salió por una puerta trasera en la que sólo estábamos mi hermano y yo. Yo le pedí un autógrafo, había uno de seguridad que me echaba para atrás pero Robert Evans me vio y, dándole el premio que había recibido a su mujer, se acercó a mí y me firmó y me frotó la cabeza o algo así... La verdad es que no sabía muy bien quien era Robert Evans en es momento pero a partir de ahí investigué y por eso ahora me gustan películas como El Padrino o Chinatown”.
Grandes películas, me gusta el gusto de Andrés, ¿qué películas me recomienda? “Smoke, Doce hombres sin piedad oMalas calles...”
Saliendo un poco del plano intelectual de estos tres primeros hitos, el cuarto promete algo de movimiento. Andrés trabajó de comercial en 2010. Acabó el ciclo superior de Marketing y lo único que encontró fue ese curro. “Consistía en ponerte corbata e ir de casa en casa ofreciendo un servicio que tú sabías que la gente no quería. Ibas a las casas sabiendo que ibas a molestar porque todo el mundo está haciendo algo. Partes de una posición negativa: el rechazo del cliente al comercial. Además el producto tampoco era una maravilla, contratos de luz y gas de Iberdrola”.
Le pagaban por contrato hecho, “cada contrato eran unos veinte euros... hice diez o así en unos dos meses ... Aprendí que el mundo laboral es un asco, o al menos ese. Comprendí que tengo que estudiar para ser algo más”.
Esa conclusión me sorprende, muchos simplemente habrían pensado: ¡A la mierda!
Me falta acción en esta continuación de hitos pero por eso he dejado para el último el que más me gustó escuchar, Andrés de InterRail. Pasó por París, Hamburgo, Bremen, Berlín, Ámsterdam... “Como país me gustó Alemania porque la conocí más y como ciudad París pero si tuviera que volver a algún sitio sería a Ámsterdam... no tiene nada que ver con el tema de la droga, es una ciudad bonita para pasear... es como un cuadro.”
Estoy convencido de que irse de InterRail da para mucho, por eso y para acabar, quiero que Andrés me cuente alguna anécdota de su viaje... “Una vez en París no teníamos sitio donde dormir y estábamos en la estación esperando dormir allí y así coger el tren que salía muy temprano pero resultó que cerraban la estación por la noche. Entonces se acercó un hombre mayor y ante la situación nos invitó a su casa y nosotros aceptábamos aunque nos daba cosa. Se llamaba Joaquín y era un trabajador del ministerio de Francia o algo así... Su casa estaba cerca de la estación en un barrio que parecía un poco chungo. Nos invitó a cenar, a beber y mientras charlábamos nos enseñó un álbum de fotos de su viaje a Cuba... había muchos hombres en bañador en las fotos. Cuando nos fuimos a dormir resultó que tenía sólo dos camas grandes pegadas y teníamos que dormir todos juntos. De izquierda a derecha nos pusimos mi amigo Kevin, Joaquín, mi amigo Juan y yo. Estábamos durmiendo y Kevin roncó tanto que nos despertó a todos y lo despertamos para decírselo. Antes de dormir otra vez mi amigo Juan me dijo que Joaquín le estaba tocando... yo le dije que se lo estaba imaginando pero pegó otro salto y al final le dijo a Joaquín “¡Don´t touch me!” ... Ya por la mañana al irnos Kevin nos confesó que... ¡Joaquín también le había estado tocando a él por la noche!”
Estos cinco hitos son los que Andrés eligió para definirse y desde mi punto de vista le definen a la perfección. La conversación post-entrevista, una de esas conversaciones que se merecen un marco, me permitió confirmar que no son apariencias lo que Andrés ofrece, tiene un punto de vista particular sobre la vida... un punto de vista que merece la pena ser explicado y entendido.
jueves, 22 de marzo de 2012
Publicitar la Educomunicación en la Universidad del siglo XXI
A mi juicio las ideas principales del texto son: la importancia del pensamiento crítico, la conexión de la vida real con la teoría y el hecho de que el alumnado ha de ser el centro del sistema comunicativo.
El pensamiento crítico ha de ser fomentado por los profesores, desarrollando así la inquietud del alumno por querer conocer. Sin embargo no es nada sencillo ni tampoco nada común que esto ocurra. Tampoco se le pueden atribuir responsabilidades a los profesores que no les corresponden como el hecho de ser los principales modelos educativos y de conducta de los jóvenes, obviando otros grupos de influencia que pueden influir tanto por su presencia como por su ausencia: padres, televisión, políticos, grupos sociales,…
Otra idea relevante es la importancia de ser capaces de establecer una conexión entre el mundo real y la teoría aprendida en la clase. Que la teoría nunca sea en balde y podamos utilizarla en nuestro mundo. No tiene sentido llenarnos la cabeza de cosas que de nada puedan servirnos para el mundo real. También he de decir que encontrar la conexión y saber aplicarla exige tanto de la actuación del profesorado como de la del alumnado.
El alumno ha de ser el centro del sistema educativo, es él quien va a formarse y a adquirir conocimientos y saberes. El protagonismo en el aula del maestro sólo está justificado si conlleva un enriquecimiento intelectual del alumno. Para llamar su atención se ha de enfatizar en la emoción para poder descubrir que es lo que les mueve y les hace actuar y responder y ante que cosas lo hacen.
martes, 20 de marzo de 2012
¿Acaso estoy aprendiendo?
Esta es la pregunta que la mayoría de los alumnos se han hecho alguna vez, ¿acaso estoy aprendiendo?.
Los deberes más mecánicos y repetitivos que puedan existir, los exámenes que en lugar de valorar enjuician o el simple acto de estudiar como loros ha provocado que los alumnos no sólo no logren adquirir los conocimientos debidamente sino también ha establecido una aversión ante cualquier aprendizaje que se imparta en las aulas.
El problema no sólo se encuadra en la desmotivación estudiantil, también cohíbe nuestra creatividad, matándola de una forma progresiva como si de una enfermedad terminal se tratase. El mero hecho de tratar de conservarla podría tratarse de un acto de valentía.
Así han estado las cosas estos últimos años y la verdad es que me aburro,me aburro mucho.
Los deberes más mecánicos y repetitivos que puedan existir, los exámenes que en lugar de valorar enjuician o el simple acto de estudiar como loros ha provocado que los alumnos no sólo no logren adquirir los conocimientos debidamente sino también ha establecido una aversión ante cualquier aprendizaje que se imparta en las aulas.
El problema no sólo se encuadra en la desmotivación estudiantil, también cohíbe nuestra creatividad, matándola de una forma progresiva como si de una enfermedad terminal se tratase. El mero hecho de tratar de conservarla podría tratarse de un acto de valentía.
Así han estado las cosas estos últimos años y la verdad es que me aburro,me aburro mucho.
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